LA ERA DE LA OXITOCINA

Se habla mucho de la «molécula del amor». Dato, al menos, curioso cuando precisamente más carentes andamos del mismo.

DEFINICIÓN

La oxitocina fue descubierta por Vincent du Vigneaud en 1955.

Se trata de una hormona y un neuropéptido, sintetizada por células nerviosas neurosecretoras residentes en el hipotálamo. De ahí es transportada hasta la porción posterior de la hipófisis por su proteína, la neurofisina. Allí es almacenada y distribuida al torrente sanguíneo.

Posee efectos HORMONALES (Desde la glándula pituitaria): Influye en lactancia y en la contracción uterina.

 Como NEUROTRANSMISOR (Desde la amígdala, septum y tallo central): Excitación sexual, monogamia, autismo, lazos maternales, aumento de confianza/reducción del miedo social, aumento de la empatía e inhibición de la tolerancia a las sustancias adictivas.

REFLEXIÓN

En esta sociedad moderna, de la que tanto presumimos, es significativo el hecho de que todos esos efectos citados sean contradictorios.

En cuanto a la excitación sexual es evidente que vivimos continuamente influidos por estímulos que la incrementan. Podríamos hablar de la continua búsqueda del placer en todos los ámbitos. Pero, más aún, en este. Es como si se hubiera disparado, en algunos casos, la secreción de la oxitocina, hasta niveles casi enfermizos.

Por otra parte, se ve reducida su secreción en cuanto a los comportamientos monogámicos. Parece que tendemos a acumular parejas sin llegar a satisfacernos del todo. Necesitamos experimentar desde la adolescencia con todo tipo de relaciones hasta que conseguimos dar con la que —parece ser— nuestro ideal; el cual suele estar basado en estereotipos cada vez más superficiales. Podríamos hablar de la búsqueda de un imposible que se hace posible mediante retoques estéticos.

Si hablamos del autismo, parece que los casos diagnosticados se ven aumentados de década en década de forma exponencial (espacioautismo).

Es interesante que este trastorno se vea estrechamente relacionado con el aumento de la confianza/reducción del miedo social, tan carentes en el mundo desarrollado con el incremento del uso de las tecnologías. Más todavía, después de un confinamiento mundial del que todavía no se han investigado consecuencias.

Los lazos maternales es un tema muy interesante. Por un lado, cada vez nos independizamos más tarde de nuestro núcleo familiar; bien es cierto que la situación económica no ayuda en absoluto. Pero, los que se han independizado, generalmente, siguen manteniendo una relación casi dependiente con su familia, especialmente con la madre, que sigue siendo la gran proveedora; incluso en la adolescencia, cuando parece que solo necesitamos de nuestro círculo de amigos.

La empatía, palabra contemporánea por excelencia. Mucho se habla de su demanda, pero poco de su oferta. Parece ser que no acabamos de ponernos en el lugar de nuestros compañeros humanos. Nuestra perspectiva es bastante limitada en cuanto a la dimensión psicológica de los demás; algo que no suele suceder con los animales. Famosa es la frase «Ellos nunca te traicionan», pero ¿traicionamos nosotros? Yo creo que sí.

Por último: la inhibición de la tolerancia a las sustancias adictivas.

Este es, sin duda, uno de los más graves problemas a los que nos enfrentamos. Y quizá sea una de las causas de estos desarreglos hormonales y de neurotransmisores.

Cada vez existen más sustancias y mayormente adulteradas.

Es imprescindible citar lo que está sucediendo en Estados Unidos con la crisis de los opiáceos. Precisamente cuando el mayor productor mundial de la sustancia se encuentra en uno de los momentos más complicados de su historia reciente.

En definitiva, creo que ha quedado de manifiesto la voluble producción de oxitocina. Es evidente que deberíamos prestarle más atención.

A ver si conseguimos que ese apelativo tan bello se convierta en una realidad.

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3 comentarios en “LA ERA DE LA OXITOCINA

  1. Estela dijo:

    Que las hormonas gobiernan nuestra vida está claro. Es importante tomar conciencia de ello para poder entender nuestros procesos desde un punto de vista biológico. La química (natural o artificial) es muy poderosa y puede hacernos tomar caminos variopintos. Coincido totalmente en cuanto a la empatía, ya que creo que es uno de los mayores generadores de oxitocina que existen y que funciona de forma bilateral.
    Ojalá todos podamos evolucionar en el lado más empático y oxitocínico que tenemos. Gracias por la reflexión.

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